nota editorial julio 2006
EDITORIAL

Ante el flagelo de la desocupación, la exclusión, la pobreza, que aumentó l a marginación y la desnutrición infantil, como manifestaciones más salientes de ese estado de subdesarrollo en que se encuentran la mayoría de los pueblos latinoamericanos, es evidente la importancia y gravitación que poseen intrínsecamente las entidades que componen la economía solidaria, para lograr el cambio de esas condiciones, introduciendo en la sociedad el concepto ejemplar de “IGUALDAD REAL DE OPORTUNIDADES”.

No es una casualidad, sino una causalidad para nuestra Mutual, ocuparse en forma permanente y privilegiar, tanto en la prédica como en la acción, la búsqueda del fortalecimiento de los valores substanciales de la justicia social, que no puede existir, sin la reivindicación a ultranza de los derechos económicos y culturales del hombre, en toda su extensión genérica, destinatario del estado de bienestar a que alude nuestra Doctrina y la propia Constitución Nacional.

Las entidades mutuales tienen por sus bases filosóficas, la misión de exaltar la vigencia en su ámbito de la “igualdad”, como precepto común para toda la sociedad, igualdad no meramenteformalista, sino esencialmente dirigida a brindar un trato equitativo en el momento en que se propongan sus asociados, encarar el desarrollo de sus potencialidades.

Es decir, entonces, que para obtener esa real oportunidad de realización, nada puede sustituira un acceso irrestricto, sin forma alguna de discriminación, a la educación, salud, asistencia social plena e integral. En suma, todo aquello que contribuye a la elevación espiritual y material del ser humano y que se encuentra implícito en los servicios que brinda el mutualismo a la comunidad.

Sabemos que los valores superiores de la libertad e igualdad sumados, generan como resultado, a la fraternidad o solidaridad, que a su vez , se traducen en beneficio directo para el objeto primordial del mutualismo ERRADICAR LA INJUSTICIA Y LA DESIGUALDAD SOCIAL. Es mandato para nosotros, trabajar incansablemente para que así sea.

Alfredo Sigliano
Presidente AMPF