En este 2020, nos hemos enfrentado a una amenaza común: el COViD19 (coronavirus). Este virus ha afectado y sigue afectando a personas de muchos países, es mucho más que una crisis sanitaria. Se trata de una crisis humana que corre el riesgo de revertir décadas de progreso en los derechos y la igualdad de las mujeres, en todo el mundo se ha registrado un alarmante aumento de la violencia de género.

Aunque todas las mujeres pueden sufrir violencia de género, algunas mujeres son particularmente vulnerables, ejemplo de ellas son las niñas y las mujeres más mayores.  Mientras los países establecían confinamientos, y se restringía la circulación de personas para contener la propagación del virus, comenzaron a aumentar las  denuncias de todas las formas de violencia contra las mujeres, en particular en el ámbito privado. Al mismo tiempo, la situación se ha visto agravada por una reducción de los servicios de apoyo y del acceso a la ayuda.

La colaboración entre distintos sectores ha sido clave para enfrentar la pandemia por el COViD19, esta colaboración e incluso una mayor, es la necesaria para eliminar la violencia contra las mujeres en nuestras comunidades. También es relevante efectuar cambios culturales que ayuden a evitar la violencia contra las mujeres desde el inicio. Para lograr estos cambios, necesitamos derribar estereotipos y roles tradicionales asignados a hombres y mujeres, fomentando una cultura de aceptación.

Para el mutualismo, es fundamental garantizar el pleno acceso a los derechos del individuo para el logro de una sociedad más justa y equitativa;  esto conlleva a la promoción de la igualdad entre los hombres y las mujeres. Promover los derechos de la mujer implica fomentar su desarrollo y su autonomía económica, propiciando mejorar su seguridad social.

En el día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, reafirmemos nuestro compromiso a redoblar nuestros esfuerzos por erradicar para siempre la violencia de género.